lunes, 1 de mayo de 2017

¿Qué nos traerá de bueno la impresión en 3D?

Desarrollan una impresora 3D capaz de fabricar tejido y órganos a escala humana

Ver más en: http://www.20minutos.es/noticia/2674027/0/impresora-3d/tejido-organos/implante-humanos/#xtor=AD-15&xts=467263

Desarrollan una impresora 3D capaz de fabricar tejido y órganos a escala humana

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20minutos.es 

La vida gracias a una impresora
Salvador Paredes


Son cada vez menos los días que nos faltan para poder decir que nuestro brazo está formado por una máquina, pero con esto, ¿a qué me refiero? A las impresoras, en particular, a las impresoras 3D. Para el que esté un poco perdido, una impresora 3D es una máquina capaz de realizar réplicas de diseños en 3D, creando piezas o maquetas volumétricas a partir de un ordenador. Todo esto surge porque a alguien, que seguramente fue considerado un loco, se le ocurrió la idea de convertir archivos 2D en prototipos reales 3D.

Respecto a sus usos, una impresora 3D tiene gran variedad y lo emocionante es que nunca va a parar de aumentar esa variedad. Con ella podemos imprimir cosas sencillas, como un juguete y unas figuritas; cosas un tanto extrañas, como ropa; cosas aún más extrañas, como comida, hasta incluso armas de fuego y prótesis de partes del cuerpo que podrán convertir los sueños de muchas personas en una realidad.

Como curiosidad, una impresora 3D puede llegar a imprimir chocolate, sí, chocolate. La universidad politécnica de Cartagena (UPCT) ha tenido el placer de contar con un alumno al que se le ocurrió hacer una impresora 3D que todo lo que imprimiera estuviera hecho de chocolate, exacto, podrías zamparte una figura de Goku a tamaño real hecha de chocolate, es el sueño de cualquier niño (o no tan niño). Esta impresora actúa jugando con las temperaturas, es bastante complicada, pero cualquier avance, aunque pueda parecer estúpido, es bueno.

Llega el punto que quizá sea el más útil en las impresoras 3D, la práctica de la medicina con ellas. Como mucha gente sabe, la cantidad de donantes de órganos con los que cuenta el mundo es muy escasa, ya que la mayoría temen que sus órganos les pudieran hacer falta en otro mundo. Para solucionar esto y para el agrado de los médicos que se dedican a la investigación y avance de la medicina, llegan las impresoras 3D con las que poder realizar órganos artificiales. Muchos se preguntarán, ¿esto es posible? Y yo creo que si hace tiempo un señor al que efectivamente le llamaron loco se le ocurrió inventar una especie de coche con alas que volara, y a día de hoy eso es una maravilla y se hace llamar avión, si esto ha sido real, la posibilidad de imprimir órganos para salvar muchas vidas también lo será.

A estas impresoras se las llama Bioimpresoras 3D y no hace mucho se comenzaron a realizar los primeros tejidos cartilaginosos que podrían ser orejas, nariz o la propia piel, aunque seguramente, llegue el día en el que alguien pueda tener un motor de la vida (el corazón) hecho por una máquina.

Yo sé que algún día podré ver cómo consiguen juntar tecnología y medicina para así llevar la sanidad a un nivel mayor y poder ayudar a muchas más personas, también espero que en un futuro podamos investigar más al respecto, porque estas impresoras acaban de nacer y esto es solo el principio de un gran avance.




¿Un futuro prometedor?
Andrea García


¿Quién no ha soñado alguna vez con un coche volador? ¿O con robots?

Todos cuando éramos pequeños hemos pensado alguna vez en un futuro donde los coches volasen o que pudiéramos comunicarnos con alguien sin tener que hablar, sólo a través de los pensamientos.

Poco a poco ese futuro idealizado se va aproximando, y uno de los inventos que lo hace más cercano aún es la impresora 3D. Esta impresora es un dispositivo que crea objetos tridimensionales a partir de un prototipo diseñado por ordenador. En cuanto a sus usos, se pueden crear prácticamente todo tipo de cosas como juguetes, objetos pequeños, alimentos, utensilios de cocina o edificios. Incluso con una impresora 3D se puede imprimir una… ¡impresora 3D! Pero lo que más me ha sorprendido es que, aunque parezca irreal, los científicos han llegado a tal extremo que estas impresoras son capaces de crear prótesis y tejidos, vamos, que gracias a éstas muchas personas podrán cumplir sus sueños.

He estado investigando un poco sobre la diversidad de cosas que son capaces de imprimir estas máquinas, y me he sorprendido al descubrir que la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA), preocupada por la alimentación de los astronautas, está financiando un proyecto de comida producida con impresoras 3D. La particularidad de este tipo de impresoras consiste en que la máquina utiliza simultáneamente tres cartuchos que contienen ingredientes como la masa, el queso y la salsa, resultando de su combinación una pizza clásica de tipo Margarita.

Pero, en mi opinión, en lo que más útil son las impresoras 3D, es en la medicina. Ya han imprimido con éxito orejas, vasos sanguíneos, riñones, piel, vejigas, huesos y otros órganos y partes del cuerpo humano.

En lugar del plástico, normalmente asociado con la impresión tridimensional, las bio-impresoras médicas usan una sustancia similar al gel formada de células.
Estos avances llevan a pensar que algún día los médicos podrán proporcionar a cada paciente fragmentos de hueso, de piel o riñones perfectamente adecuados a sus necesidades. Su aplicación en futuros trasplantes de órganos podría salvar muchas vidas humanas.

En general, si con una simple impresora se pueden realizar todo tipo de cosas… ¿qué nos deparará el futuro?

domingo, 23 de abril de 2017

miércoles, 8 de marzo de 2017

¿Quién es don Quijote?





Sandra Velasco Sánchez


Te haré una pregunta… ¿Sabes quién es Don Quijote?

Seguramente dirías que es el famoso protagonista del libro que todo el mundo conoce. Ese libro en el que se narran sus aventuras a lo largo de un gran camino, siendo su aventura más famosa esa en la que veía gigantes donde había molinos. ¿Alguna vez has visto tú también gigantes donde había molinos? Seguro que sí, todos lo hemos hecho. ¿Qué me dices de cuando veías fantasmas de pequeño cuando en realidad era tu armario, cuando ves oportunidades mientras otros ven decepciones y de cuando ves en una nube la forma de un helado mientras tu amigo no ve nada? Ahora es cuando te das cuenta de que el mundo no es igual para todos, ya que al contrario de lo que nos gustaría, somos nosotros los que nos tenemos que acomodar a este mundo y no el mundo a nosotros. Por eso cada persona lo hace de una manera diferente. Yo, por ejemplo, intento mirar siempre el lado bueno de las cosas, porque como me decía mi abuelo, “nunca cruzarás un campo de rosas preocupándote por las espinas que hay en sus tallos y por las abejas que habrá volando, en cambio si piensas en los pétalos y en el dulce olor, sobrepasarlo será sencillo”.

Cuando una persona fría me dice que no conseguiré mi mayor sueño, decido apartarla de mi lado y ver un extraño donde antes veía un amigo, ya que considero que los sueños son la posesión más valiosa que tenemos siendo la única que nunca podrá escaparse de nuestras manos. La verdad que no sabría decir cuál es mi sueño, porque no tengo uno ni dos, tengo infinitos sueños que van asomándose a lo largo de las horas. Es cierto que a veces he pensado que alguno de mis sueños era imposible de alcanzar, pero me impresioné cuando un día estaba dentro de ese sueño y no estaba durmiendo, sino que estaba viviéndolo en carne y hueso. Desde ahí decidí que nuca dejaría por mi camino ningún sueño, siempre me lo guardaré en un bolsillo y cuando me encuentre viviéndolo me sentiré orgullosa. Además, siempre que un sueño no se cumple, ¿a que pensamos en otra cosa que nos hace felices? Pensamos en lo típico que siempre se dice: tengo casa, familia y trabajo… Pero ese sueño sigue en nuestra cabeza y como muchos, hacemos algo que nos entretenga: para unos el deporte, dibujar, leer o la música. En mi caso, mi escapada siempre ha sido la música, porque donde otras personas ven dibujos en un folio si sentido, yo veo un mundo que esta esperando a ser descubierto.

Como ya he dicho antes, los sueños son muy importantes, pero nos solemos esconder por miedo. ¿Miedo a qué? ¿A que no acepten que hagas eso que tanto amas, a que viajes, a que conozcas, a que aprendas…? Eso se llama fracaso, y me ha costado muchos años hacerme amiga de él. No lo suelo ver mucho, es cierto, pero pasa por mi lado todos los días y prefiero no abrirle la puerta. ¿Hacer el ridículo? Dime qué es el ridículo en realidad. ¿Qué se rían de ti por hacer algo? Bueno, también se han reído de mí, pero a diferencia de lo que muchos han hecho, yo prefería oír la brisa del mar e imaginarme que esas personas que se burlaban de mí, eran simples olas que en cualquier momento iban a desaparecer. Prefiero fijarme en la arena que no se va y siempre está ahí, exacto, en esas personas que admiran lo que hago y me apoyan pase lo que pase.

¿Te acuerdas de la pregunta que te planteé al principio? Espero que hayas cambiado de respuesta y que te hayas dado cuenta que todos al fin y al cabo somos iguales. Tenemos sueños, como el de Don Quijote de convertirse en caballero. Y todos tenemos una armadura parecida a la suya, solo que la nuestra no se puede tocar, oler o ver, pero se puede sentir.