martes, 15 de noviembre de 2016

¿Por qué se hace botellón?


¿Por qué se hace botellón?

Muere una niña de 12 años por un coma etílico durante un botellón en San Martín de la Vega

 

Mañana nada será igual 

Sandra Velasco 



Un día estás bebiendo, riendo, bailado con tus amigos y al día siguiente ya no estás. ¿Ya no estás? Pero, ¿si te lo estabas pasando bien? ¿Por qué no vas hoy otra vez? Ah claro, no te acuerdas de lo que pasó. Bueno, yo te lo cuento.

La otra noche, tenías dos opciones, ir con tus amigos de clase de los que siempre te burlas a ver una película y cenar juntos, o ir con los más populares del instituto a un aparcamiento a beber alcohol a palo seco. ¿Sabes qué opción elegiste? Exacto, te fuiste con esos que siempre alardean de haber llegado a su casa a las siete de la mañana porque estaban de fiesta. ¿Quién iba a perder esa gran oportunidad? Fue fácil mentir a tu madre y decirle que te ibas al cine mientras cogías las botellas y empezabas a beber. Os lo estabais pasando bien, menos mal que fuiste con ellos, ¿no? Al día siguiente te sentiste algo mareado e incluso no te acordabas bien de lo que hiciste, pero te encantó esa sensación. Cuando volviste a clase el lunes, le contaste a tu compañera de pupitre lo que hiciste el sábado, mientras ella te decía que estuvo estudiando y tu claramente, te chuleaste porque tú te lo pasaste mejor. Pasada una semana te volvieron a invitar al cine y al botellón, tú no pensaste ni dos veces qué hacer. Esta vez le dijiste a tu padre que ibas a hacer un trabajo de clase con un compañero pero volviste a ir con los mayores del instituto. Lo que no pensaste es que esa vez iba a ser la última que le ibas a mentir a tus padres. Cuando llevabas tres horas bebiendo sin parar, empezaste a ver borroso y te caíste al suelo. Todos tus amigos se pusieron nerviosos y te llevaron al hospital, pero no pudieron curarte y caíste en ese sueño eterno del que tanto hablan. Ahora a tus padres ya no les quedan más lágrimas que derramar, se les han gastado todas, tu compañera de clase ya no tendrá a quién decirle la unidad que se estudió y claro, ya no volverás a beber, que era lo que más te gustaba. ¿Estás seguro de que moriste haciendo lo que más te gustaba? No creo.

Entonces, ¿sigues pensando que hiciste lo mejor para ti? Te aconsejo que para la próxima vez, pienses mejor qué hacer. Vete al polideportivo de tu pueblo y corre con tus amigos, ve al parque a columpiarte, sal con la bici, quédate en casa jugando a algún juego de mesa, vete a la biblioteca a leer un buen libro, visita a tus abuelos o estudia ese tema que no entiendes. Y no te rías de lo que estoy diciendo, estás en la edad de hacer todo esto, de respirar aire puro y de saber lo que es vivir. Aprovecha, que el tiempo es lo único que no se recupera. Estás en la mejor edad, no la desperdicies, ya que mañana nada será igual.